A veces por el simple hecho de hacernos mayores, sentimos que ya dejamos de ser nosotras mismas y nos vemos como si ya hubiésemos "caducado", nuestro cuerpo, nuestro físico en general es distinto y no nos reconocemos.
Claro ya no somos aquellas jovencitas y todo es diferente, pero tenemos a nuestro favor la experiencia y los bonitos momentos que hemos vivido y que nos han hecho lo que somos actualmente y eso es lo que tenemos que valorar y disfrutar de todo lo que aún nos queda por vivir.
Espero que esta reflexión te haga ver lo bueno que tienes, que es mucho.
Con mi cariño para todas.